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3 libros de tigres: cuentos atigrados

18 septiembre, 2017
Tigres

«Iba y venía, delicado y fatal, cargado de infinita energía, del otro lado de los firmes barrotes y todos lo mirábamos. Era el tigre de esa mañana, en Palermo, y el tigre del Oriente y el tigre de Blake y de Hugo y Shere Khan, y los tigres que fueron y que serán y asimismo el tigre arquetipo, ya que el individuo, en su caso, es toda la especie. Pensamos que era sanguinario y hermoso. Norah, una niña, dijo: Está hecho para el amor.»

Así recoge Jorge Luis Borges en el poema «El Tigre» (Historias de la noche) algunas ideas arquetípicas de lo que significa este animal en nuestro imaginario. El tigre es el más asombroso, mágico y extravagante de los grandes felinos. Las cualidades que nos atraen de él, además de su belleza única, son su carácter sorpresivo, indomable, enérgico y salvaje. Lo asociamos a lo misterioso, lo extraordinario, lo seductor y lo maravilloso.

Prueba de ello es la fascinación que despierta el tigre en la infancia. En esta casa antes de la llegada de los dinosaurios, los tigres eran nuestro tótem.  Esta criatura ha sido una figura habitual en las historias y cuentos para niños. Tigger es el tigre que acompaña a Winnie the Pooh. Tony aparece en la caja de los Frosties de Kellogg’s. Diego es el tigre dientes de sable de Ice Age. Según la sabiduría popular, había tres tristes tigres que comían trigo en un trigal. Y luego está nuestro favorito: Hobbes, el tigre que seguía a Calvin allá donde fuera en la famosa tira cómica.

Aquí os presento tres cuentos de tigres absolutamente deliciosos. Algunos evocan buena parte de las características de este animal. Otros no tanto. Pero estoy segura de que los tres volverán locos a vuestros enanos.

Correo para el tigre

Tigre

Seguro que conocéis a una de las parejas de animales más entrañables de la literatura infantil: el pequeño oso y el pequeño tigre. Este famoso dúo creado por Janosch ha sido ahora recuperado, como no, por Kalandraka. La relación entre estos dos animales evoca el sentido de la amistad en su grado más alto. Se quieren de una manera generosa, sincera, sin reproches, sin expectativas. Se quieren como todos deberíamos querer.

En realidad, el tigre de Janosch no tiene ninguna de las cualidades que normalmente se asocian a este animal. Es hogareño, dulce, timidón y tranquilo. Más que un tigre podríamos considerarlo un “anti-tigre”. Y lo mismo sucede con su amigo oso. Pero ahí reside buena parte de su encanto.

En este libro, el pequeño tigre se aburre y se entristece mucho cada vez que su amigo oso sale a pescar. Por eso le pide que le escriba una carta mientras está fuera. Para hacérsela llegar a una hora prudente, oso desencadenará toda una revolución en el sistema de comunicaciones que afectará drásticamente a todos los animales.

El tigre que vino a tomar el té

Tigre

Este es uno de mis álbumes infantiles favoritos, uno de esos que no me cansaré de leer por más que mis hijos me lo pidan una y otra vez. Y otra vez, gracias a Kalandraka. Está escrito e ilustrado por Judith Kerr, autora de un libro autobiográfico que muchos de nosotros leímos en nuestra infancia tardía: Cuando Hitler robó el conejo rosa.

Uno de los puntos fuertes del libro son sus ilustraciones. Coloridas, brillantes, denotan cierta ingenuidad y nos retrotraen directamente a las postales publicitarias de los años cincuenta y sesenta. Aunque no solo las ilustraciones hacen que este cuento desprenda un aire como de otra época; los roles familiares que enmarca el relato, con una figura paterna fuerte y resolutiva, también acentúan fuertemente este carácter un tanto anticuado.

Pero si hay algo que me encanta de este libro es la historia. Todo comienza de pronto una tarde, cuando llaman a la puerta de la casa de Sofía. Al otro lado del umbral aparece un tigre que muy educadamente pregunta si puede quedarse a tomar el té. Después de esto cualquier cosa es posible.

El retrato que se hace del tigre en esta historia encaja perfectamente con la imagen de este animal. El tigre se presenta como una criatura imponente y salvaje, con buenos modales, pero al mismo tiempo capaz de arrasar con todo, imprevisible. Está claro que el animal despierta fascinación en Sofía, pero el lector no puede evitar sentir cierta inquietud por su presencia amenazante. La irrupción del tigre da al traste con las rutinas de la familia y les obliga a salirse de su monotonía cotidiana. Aunque sea sólo por una tarde.

El señor tigre se vuelve salvaje

A este libro le tenemos un cariño especial porque fue un regalo para Jorge de nuestros amigos Diana y Adrián (y de su pequeña Mara, claro). Es un libro que viene al pelo para nuestras criaturas rebeldes, indomables e ingobernables. Tanto, tanto que como el buen señor tigre, veo a mis niños perfectamente capaces de meterse vestidos en una fuente y salir por el otro lado sin ropa, completamente desnudos, para trotar directos en dirección a la selva.

Una de las cosas que más me gusta de este libro de Peter Brown publicado por Océano Travesía son sus delicadas ilustraciones. Sus trazos simples y con un toque geométrico me tienen hipnotizada. Como editora además agradezco el cuidado exquisito de los detalles que emana de esta edición, desde sus guardas, hasta la nota final en la que se nos explica la técnica utilizada para las ilustraciones, las personas implicadas en todos el proceso creativo, e incluso la forma de impresión.

 

¿Conocíais alguno de estos cuentos? ¿Tenéis algún cuento de tigres en casa?

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2 Comentarios

  • Reply Bego 19 septiembre, 2017 at 8:47 pm

    ¡Tenéis todos los cuentos que quiero yo! 🙂
    (y qué recuerdos, el conejo rosa, ay)

    • Reply Paula 25 septiembre, 2017 at 8:16 am

      Oye pues os los dejamos cuando queráis… El conejo rosa fue creo mi primera toma de contacto con este temita tan duro del nazismo que luego me ha tenido atrapada media vida, jajaja. ¡Quién iba a saberlo!

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